Casi todos los fumadores comienzan a consumir tabaco cuando son jóvenes
En 2011, el 19% de las chicas y el 28% de los chicos cursando sus estudios previos a la universidad (preparatoria, bachillerato, etc.) consumieron tabaco al menos un día durante el mes en que se llevó a cabo la encuesta. Los estudios revelaron que casi todas las personas que consumen tabaco por primera vez, lo hacen antes de graduarse de este nivel de estudios (enseñanza media-superior).
De acuerdo al informe de 2012 del Director General de Salud, muy pocas personas comienzan el hábito de fumar después de los 25 años, pues casi 9 de cada 10 fumadores adultos ya habían comenzado este hábito para cuando cumplieron los 18 años, y el 99% de los fumadores ya lo era para cuando cumplieron 26 años.
Entre más joven una persona comienza a consumir tabaco, más propensa es a que lo consuma en su edad adulta. Además, las personas que comienzan a fumar habitualmente a una edad más temprana suelen afrontar más dificultad para dejar el hábito que las personas que comienzan más tarde.
Esto significa que si logramos mantener a los jóvenes alejados del tabaco para cuando cumplan 18 años, la mayoría de ellos nunca comenzarán el hábito.
Los niños que fuman tienen problemas de salud asociados con el hábito
Fumar cigarrillos genera graves problemas de salud en niños y adolescentes. Problemas como los siguientes se han reportado entre fumadores adolescentes habituales:
- Episodios de tos.
- Falta de aliento, incluso cuando no se está haciendo ejercicio.
- Respiración sibilante o jadeante.
- Dolores de cabeza más frecuentes.
- Aumento en la producción de flema (mucosidad).
- Enfermedades respiratorias de mayor gravedad y que ocurren con más frecuencia.
- Síntomas de resfriado y gripe más fuertes.
- Deterioro de la condición física.
- Deficiencia de la función y del crecimiento pulmonar.
- Empeoramiento del estado general de salud.
- Adicción a la nicotina.
A medida que se hacen mayores, los adolescentes que continúan fumando pueden esperar problemas como:
- Enfermedades de las encías y pérdida de dientes.
- Enfermedades crónicas pulmonares, como enfisema y bronquitis, la cuales limitan la capacidad de hacer ejercicio y actividades físicas.
- Pérdida de la audición.
- Problemas de la visión, como degeneración macular, la cual puede resultar en ceguera.
- Enfermedad de los vasos sanguíneos, lo cual puede resultar en ataques cardiacos o infartos a una edad prematura.
Cada día, casi 4,000 menores de edad de 18 años o menos prueban su primer cigarrillo, y otros 1,000 se convierten en fumadores habituales. De éstos, alrededor de un tercio morirá prematuramente de una enfermedad relacionada con el hábito de fumar.